Septiembre, 25
Septiembre, 25
En la medida en que aprendas a dar, recibirás.
Abre tu corazón y da todos los dones que te han sido dados a ti.
Da tu amor, tu sabiduría, tu comprensión.
Da lo intangible así como lo tangible.
De hecho, da y sigue dando cada vez más sin pensamiento alguno del yo, sin pensamiento alguno del costo o del beneficio.
Tu donación ha de ser gozosa y de todo corazón; verás, entonces, que el mismo acto de dar te trae un gozo y felicidad indecibles.
Todas las almas tienen algo que dar, así pues, averigua que es lo que tienes que dar tú, y dalo.
Nunca olvides que hay muchos niveles en los que se puede dar.
No te limites a dar lo que resulta fácil, sino hazlo aunque duela, y crece y expándete al hacerlo, pues tan sólo lo mejor podrá resultar de tu donación.
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